Muchos elementos del paisaje andorrano son el producto de una cultura basada en la explotación intensa y racional de los recursos que ofrecía tiempo atrás la montaña. Esta cultura, mantenida por labradores y pastores, constructores de caminos y márgenes, forjadores, carboneros, carpinteros y tejedores, aún es perceptible bajo las formas vertiginosas de los modelos urbanos. Andorra ofrece la posibilidad de visitar tres casas que nos abren las puertas de un pasado cercano: la Casa Cristo de Encamp, la Casa Rull de Sispony y la Casa de Areny-Plandolit de Ordino.
Estas casas se han condicionado para transmitir al público contemporáneo las vivencias que se escondían detrás de sus muros y nos muestran las diferencias sociales y económicas que había en Andorra a finales del siglo XI y la primera mitad del siglo XX. También son un buen punto de partida para descubrir los entornos urbanos en los que se encuentran.
- Existe el pasaporte de 3 museos, que incluye la entrada a tres de las infraestructuras museísticas de la red de museos nacionales.
- Los muesos que forman parte del itinerario del hábitat rural se incluyen en este tipo de entrada, que se puede adquirir en cualquier taquilla de los museos nacionales del país.
- Pasaporte de 3 museos: 6 €.